Microvorágine nº 22
Se emocionaba con los versos que él nunca le escribió.
- Señoría, yo es que robo por no llorar. - dijo el imputado.
Él surcaba los mares que ella dibujaba con su silencio.
Cuando las hormigas convocaron la huelga general el hormiguero entero murió de hambre.
Aquel poeta solo escribía para las hojas caídas en otoño.
Su vida era un mar en calma. Extrañaba la emoción de las tormentas.
Vivía en aquel papel donde escribía sus versos.
- Nuestra historia fue un error - dijo mientras arrancaba nuestras páginas.
Puso el coche frente a un acantilado y se dejó llevar por última vez.
El astronauta lloró cuando le dijeron que tenía que regresar a la Tierra.